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Lorena Jiménez Faya, premio extraordinario fin de carrera

"En ISEN he aprendido la importancia de sentar las bases educativas desde edades tempranas"

El pasado año finalizó el Grado en Educación Infantil en ISEN Formación Universitaria, con una nota media de 9,18 y 15 matrículas de honor, lo que le llevó a recibir uno de los premios extraordinarios de fin de carrera que concede la UM. Ha realizado diversos cursos de formación complementaria y ha participado en programas de voluntariado. Ha publicado un capítulo en el libro de Educación McGraw Hill, el cual trata sobre la actuación docente respecto a los hábitos de alimentación.

¿Cuáles fueron los motivos que te llevaron a estudiar el grado de Educación infantil?

- Desde pequeña tenía muy claro lo que quería estudiar. Aún recuerdo cuando me ponía con mi madre a jugar a las profesoras, donde yo adquiría el rol de “Seño” y mi madre de alumna. Educar siempre ha sido una labor que me ha fascinado y a la cual le tengo un profundo respeto por todo lo que conlleva. Contribuir en la educación de los más pequeños es el mayor motivo que me llevó a estudiar esta carrera, poder verles aprender, crecer poco a poco en todos los ámbitos de una persona y, por supuesto, aprender a la misma vez de ellos es una de las mejores sensaciones que un trabajo puede ofrecer.

¿Qué destacarías de la formación que has recibido?

Claramente, al profesorado debido a que poseen una formación excelente que ha permitido aportarnos una serie de conocimientos y recursos esenciales para nuestra futura labor como docentes. Gracias a ellos, hemos aprendido la importancia de sentar las bases educativas desde edades tempranas para lograr el pleno desarrollo de una persona, para que aprenda a cómo desenvolverse en el mundo que le rodea y para que, por medio de una educación en valores, comiencen a construir una sociedad donde reine la justicia e igualdad.

¿Qué supone para ti este premio que te ha otorgado la UM?

Haber obtenido el premio extraordinario fin de carrera me ha permitido comprobar que todo esfuerzo tiene su recompensa. Han sido cuatro años de mucha constancia, y ver reflejado por medio de este premio todo el esfuerzo es verdaderamente un orgullo.

¿Qué recomiendas a los estudiantes que estén cursando ahora tus estudios?

- Que jamás se desmotiven, ya que por muy largo y difícil que a veces se haga el camino hasta para conseguir algo, siempre la recompensa es aún mejor y cuando vienes a darte cuenta el camino que has pasado ha merecido la pena. Y que, por supuesto, nunca dejen de formarse en este ámbito para que entre todos podamos contribuir al cambio y conceder a las generaciones futuras una verdadera educación.

¿Cómo vas a enfocar tu futuro profesional?

- Actualmente, me encuentro preparándome las oposiciones de 2017 para poder ingresar en el cuerpo de maestros. Mi futuro profesional lo veo en las aulas, impartiendo clase a 25 niños/as que me llenen de alegría cada día. No obstante, me gustaría seguir formándome en mi ámbito, por lo que el año que viene me gustaría dedicarlo a realizar un máster sobre investigación educativa. Además, otra vía laboral que contemplo como posibilidad en un futuro es impartir clase en la Universidad.

- ¿Cuál es el mayor recuerdo de tu paso por ISEN?

- Todas las personas que han estado presentes a lo largo de estos cuatro años, tanto profesores como compañeras. Los días interminables de biblioteca haciendo trabajos prácticos para las diferentes asignaturas donde, a parte de trabajar, siempre había hueco para reírnos, para ganar más confianza y, sobre todo, para apoyarnos las unas a las otras para alcanzar aquello por lo que todas luchábamos. Las grandes clases donde los profesores concedían la oportunidad de discutir y hablar sobre diversos temas en cuestión, la disposición de estos para resolver cualquier duda y atenderte una y mil veces en sus tutorías. La oportunidad de aprender a hacer cosas que jamás hubieses pensado que serías capaz de hacer, como tocar la guitarra, hacer una instalación artística, un huerto escolar, viajar al espacio en medio de clase, convertir un pabellón en un museo de dinosaurios y miles de experiencias más. En definitiva, han sido cuatro años donde no sólo hemos crecido de manera profesional, sino también de forma personal y todo ello ha sido gracias a todos los que han formado parte de la primera promoción del Grado en Educación Infantil.

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