Este tiempo de incertidumbre nos apremia a plantearnos el sentido de nuestra vida

Abril 24, 2020 , en Centro Universitario

Manuel Serra. Profesor de la DECA en ISEN

 

¿Cómo trabaja con sus alumnos desde que estalló esta crisis sanitaria?

Tal y como se nos ha recomendado desde la autoridad competente, trabajo a través del Aula Virtual, con todas las herramientas habilitadas para ello, esto es, mensajes privados, chat, vídeoconferencia, clases virtuales etc.

 

¿Qué cree que vamos a aprender cuando esta pesadilla acabe?

Ante todo, a estar “solos” y “con nosotros mismos”. ¿Qué quiero decir? Que, si bien la soledad en extremo es signo de pobreza y un gran problema para nuestra salud psíquica e interior, por otro lado, es absolutamente necesaria para conocernos, aprender, rectificar, implementar y, por encima de todo, escuchar; escuchar-nos y escuchar el mundo, a los otros, la realidad. De ello salimos reforzados como personas, y, en consecuencia, como hermanos y compañeros.

 

¿Qué consejos le da usted a sus alumnos para que concluyan con éxito el curso tras las medias de confinamiento?

Es una gran tentación dejarse llevar por el desánimo en estas circunstancias, especialmente las personas que no están acostumbradas al silencio y a la inactividad. El consejo que les doy es que intenten ordenar lo más y mejor posible sus vidas para, desde el orden y el equilibrio necesarios, puedan afrontar el reto de vencer esa tentación –que se llama desidia– y rendir al máximo en las pruebas y exámenes.

 

¿Cuáles son las medidas que usted considera que deberían de aplicar nuestros alumnos para aprovechar estos días de cara al estudio?

Buenos hábitos para nuestra persona: madrugar, hacerse un horario, no abusar del trasnoche, no hincharse a series, películas, juegos. En cambio, construir (o re-construir) nuestras relaciones familiares, alimentarlas, fomentarlas (relaciones de calidad) mediante el diálogo, el compartir, el disfrutar del estar con los que más queremos, y que algún día no estarán, y los echaremos de menos, y tienen mucho que enseñarnos; todo cosas que normalmente muchos no hacen por “falta de tiempo”.

 

Usted es religioso e imparte en nuestro centro la DECA, la acreditación necesaria para poder dar clases de religión ¿qué consejo nos puede dar en estos momentos de incertidumbre e inquietud?

 

Nietzsche, que es un filósofo apasionante y no precisamente un hombre “tradicionalmente religioso”, decía: “Quien tiene un por qué encuentra casi siempre el cómo”. A partir de esta frase, yo les diría que este tiempo de incertidumbre, ante todo, nos apremia a buscar respuestas, a hacernos preguntas, en definitiva, a plantearnos el sentido de nuestra vida, ese por qué que a veces nos falta, y que seguro está más allá de lo que hacemos/creemos habitualmente. Convirtamos este tiempo de prueba en un tiempo de gran provecho.

 

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